Blog
Cómo elegir un sistema de teleasistencia: lo que nadie te cuenta — VitalKeep
Una guía honesta para elegir un sistema de teleasistencia para tu padre o tu madre, desde lo que importa de verdad — y no desde el folleto comercial.
Buscar un sistema de teleasistencia para un padre o una madre suele ser un viaje agotador. Hay decenas de opciones, todas prometen lo mismo (“tranquilidad 24/7”), y muy pocas explican lo que de verdad importa: qué detectan, qué no detectan, qué pasa cuando se va la luz y cuánto cuestan al final del año. Antes de meternos en criterios, conviene desactivar tres mitos que circulan demasiado.
- Mito 1: “necesitas cámaras”. No, en absoluto. Hoy es perfectamente posible monitorizar bienestar sin imagen ni sonido.- Mito 2: “tienes que pagar instalación”. Tampoco. Hay sistemas que se instalan en minutos sin técnico.- Mito 3: “es solo para emergencias graves”. Falso. Lo más útil suele ser el día a día: rutinas, despertares, salidas, sueño.
Criterios reales que sí merece la pena evaluar
1. Qué detecta exactamente (sin frases genéricas)
“Detecta caídas” puede significar muchas cosas. Pregunta concretamente: ¿detecta caídas duras y suaves? ¿avisa cuando hay inactividad prolongada? ¿reconoce cuándo la persona ha salido de casa? ¿y cuándo se despierta de noche varias veces? Cuanto más concreta sea la lista, más fiable es el sistema.
Huye de respuestas tipo “tenemos IA que aprende”. Pide ejemplos reales de eventos detectados.
2. Qué NO detecta (igual de importante)
Un buen proveedor te dirá con claridad lo que su sistema no hace. Si dicen que “lo detecta todo”, mala señal. Saber qué no se detecta te permite cubrir esos huecos con otras medidas (visitas, vecinos, llamadas).
3. Quién recibe los avisos y cómo
Los avisos pueden ir a una central de teleasistencia, a la familia o a ambas. Cada modelo tiene ventajas:
- Central 24/7: tranquilidad de saber que siempre hay alguien profesional al otro lado, pero la familia se entera más tarde.- Aviso directo a familia (app): reacción más rápida y contexto, pero requiere que alguien tenga el móvil cerca.- Modelo mixto: lo mejor de ambos mundos, suele ser lo ideal. Pregunta también cuántos cuidadores pueden recibir avisos a la vez. Repartir la carga entre varios hijos o nietos cambia mucho la sostenibilidad del cuidado.
4. Qué pasa cuando se va la luz o el WiFi
Es la pregunta que más gente olvida hacer y la que más diferencia un buen sistema de uno mediocre. Un sistema serio debe seguir funcionando, al menos parcialmente, ante un corte eléctrico o una caída de internet: con batería propia, almacenamiento local de eventos y reenvío posterior.
Pide ejemplos: ¿qué ocurre si se va la luz a las 3 de la madrugada y mi madre se cae a las 3:30?
5. Coste real (incluyendo extras ocultos)
El coste no es solo la cuota mensual. Asegúrate de preguntar por:
- Precio del hardware (¿se compra, se alquila, está incluido?).- Cuota mensual y qué ocurre si dejas de pagarla (¿se queda inservible el equipo?).- Permanencia y penalizaciones por baja anticipada.- Coste de reposición de baterías o sensores.- Coste por aviso (algunos sistemas cobran por intervención).- Coste de instalación o desplazamiento. Multiplica la cuota por 12 y suma los extras. Esa es tu cifra real.
6. Qué pasa si tu familiar no usa móvil
Muchos sistemas asumen que la persona mayor maneja un smartphone. Si ese no es el caso, comprueba que el sistema funcione de forma totalmente pasiva (sensores y/o pulsera) y que no le obligue a interactuar con una app, escribir códigos o conectarse al WiFi.
Bonus: comprueba que la pulsera o dispositivo sea cómodo, ligero y resistente al agua. Si no se la pone, no sirve.
7. Política de privacidad (cómo verificarla)
No te quedes con el “cumplimos el RGPD”. Pide y verifica:
- Qué datos se recogen exactamente (lista cerrada).- Dónde se almacenan (idealmente en la UE).- Cuánto tiempo se guardan.- Quién accede a ellos (¿solo la familia? ¿también la empresa?).- Si se ceden a terceros (aseguradoras, anunciantes, etc.). Una empresa transparente te enseñará su política sin esquivar.
Teleasistencia clásica vs sistema IoT pasivo
No hay un modelo “mejor” en absoluto: depende del caso. Esta tabla resume las diferencias honestas entre los dos enfoques más comunes:
AspectoTeleasistencia clásica (botón rojo)Sistema IoT pasivoDetección de caídasSolo si la persona pulsa el botón (o detección simple en algunos casos).Automática, sin que la persona haga nada.Rutinas y bienestarNo mide rutina diaria.Sí: sueño, salidas, presencia por habitación.Dependencia del usuarioAlta: hay que llevar el colgante y pulsarlo.Baja: basta llevar la pulsera, todo es pasivo.Salidas de casaNormalmente no detecta.Sí, según la ubicación por habitación.Quién recibe avisosCentral 24/7, después familia.Familia directa (y/o central, según el proveedor).PrivacidadAlta (no hay sensores ambientales).Alta si no hay cámaras ni micrófonos.Coste mensualVariable, a veces subvencionado.Cuota fija, sin permanencia en buenos proveedores.Limitación principalSi la persona no puede pulsar, no avisa.Requiere que lleve la pulsera puesta.En muchos casos la mejor solución es combinar ambos enfoques: un sistema pasivo en casa para el día a día y un servicio clásico de respaldo si el municipio lo ofrece subvencionado.
Checklist breve antes de decidir
- ¿Tengo por escrito la lista exacta de eventos que detecta?- ¿Sé qué no detecta y cómo cubrir esos huecos?- ¿Quién recibe los avisos y en cuánto tiempo?- ¿Funciona sin luz o sin WiFi durante un rato?- ¿Cuánto cuesta al año, con todos los extras incluidos?- ¿Puedo darme de baja sin penalización?- ¿Mi familiar va a usarlo de forma cómoda y voluntaria?- ¿La política de privacidad es clara, breve y verificable? Si necesitas ayuda para comparar opciones, en Vitalkeep estaremos encantados de responder a tus preguntas, incluso si finalmente no eliges nuestro sistema. Puedes escribirnos o pasarte por nuestro centro de ayuda. Lo importante es que la decisión la tomes con información clara, no con miedo.